Joseph Ratzinger nos explica su labor con niños y jóvenes en sus primeros años de ministerio:


RatzingerJoven"Fui coadjuntor (al terminar los estudios) en una parroquia daba dieciséis horas semanales de Religión, a seis clases diferentes, de la 2a a la 8a clase. Eso suponía un montón de trabajo, más aún si se tiene en cuenta que yo me estrenaba en aquel encargo. Era lo que más tiempo me llevaba de todas mis obligaciones pastorales; disfrutaba mucho con aquellas clases porque enseguida comprobé que tenía facilidad para relacionarme conlos niños. Me pareció muy bonito transformar el abstracto universo de los conceptos de modo que un niño también pudiera entenderlo.

Además, los domingos tenía que pronunciar tres sermones; uno iba dirigido a los niños y los otros dos, a personas mayores. para mi sorpresa, la MIsa para los niños era la más frecuntada por las personas mayores, que también empezaron a asistir. Yo era el único coadjuntor y, por tanto, también tenía que trabajar con la juventud -yo solo- por las noches"

J. Ratzinger, "La sal de la tierra", 1996