Yo, Juan, oí en el cielo algo que recordaba el vocerío de una gran muchedumbre; cantaban:
"Aleluya. La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios."
Y salió una voz del trono que decía:
"Alabad al Señor, sus siervos todos,
los que le teméis, pequeños y grandes."
Y oí algo que recordaba el rumor de una muchedumbre inmensa, el estruendo del océano y el fragor de fuertes truenos. Y decían:
"Aleluya. Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo, alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
Llegó la boda del Cordero,
su esposa se ha embellecido,
y se le ha concedido vestirse de lino
deslumbrante de blancura
-el lino son las buenas acciones de los santos-."
Luego me dice:
-"Escribe: "Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero."
Palabra de Dios.