Domingo
EL BAUTISMO DEL SEÑOR

DEL EVANGELIO DE HOY:
"Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo:
- Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto”.

Reflexión:
Desde que recibiste el sacramento del bautismo, Dios se ha quedado abrazado a ti para siempre: eres su hijo y nunca te soltará.
Podrás olvidarte de Él; podrás vivir de espaldas a Él, pero Él no te dejará nunca, porque tu condición de hijo le ha costado hasta la última gota de la sangre de su Hijo.