virgen"En la vida protejo, en la muerte ayudo y en el Purgatorio salvo"

Este martes 16 de julio celebraremos la Solemnidad de la Virgen del Carmen, titular de nuestra parroquia.

Se celebrará la Misa de la fiesta a las 10h y la Misa Mayor a las 19:30h, seguida de la procesión por la calles. Se concluirá con la consagración a la Virgen y el canto de la Salve. A continuación, se procederá al traslado.

He aquí una señal para ti y un privilegio para todos los Carmelitas; quien muera con este hábito (el Escapulario) estará libre del fuego eterno.

Promesa de la Stma. Virgen a San Simón Stock

INDULGENCIA PLENARIA

Con motivo de su fiesta, todos los que visten el Sto. Escapulario pueden aplicar la indulgencia plenaria por un difunto o por uno mismo, con las condiciones habituales: confesión sacramental cerca de la fiesta, comunión eucarística y rezar por el Papa.

CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN

Madre del Carmelo, esperanza mía,

te consagro tomo mi ser

En prueba de mi amor hacia Ti.

Tuyos son mi corazón, mi alma, mi vida,

Mis pensamientos, palabras y acciones.

En tus manos, Madre, pongo

Todo lo que soy, mi vida y mi muerte.

Quiero llevar sobre mi pecho

Tu santo Escapulario

Para gozar de tu protección toda mi vida

Y en la hora de mi muerte,

Y así poder cantar eternamente

En el cielo, junto a Ti,

Las misericordias del Señor,

Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

jmjHe aprendido que, para tener acceso al pueblo brasileño, hay que entrar por el portal de su inmenso corazón; permítanme, pues, que llame suavemente a esa puerta. Pido permiso para entrar y pasar esta semana con ustedes. No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón; y deseo que llegue a todos y a cada uno mi saludo: «La paz de Cristo esté con ustedes»...

Es común entre ustedes oír decir a los padres: «Los hijos son la pupila de nuestros ojos». ¡Qué hermosa es esta expresión de la sabiduría brasileña, que aplica a los jóvenes la imagen de la pupila de los ojos, la abertura por la que entra la luz en nosotros, regalándonos el milagro de la vista! ¿Qué sería de nosotros si no cuidáramos nuestros ojos? ¿Cómo podríamos avanzar? Mi esperanza es que, en esta semana, cada uno de nosotros se deje interpelar por esta pregunta provocadora.

Y, ¡atención! La juventud es el ventanal por el que entra el futuro en el mundo. Es el ventanal y, por tanto, nos impone grandes retos. Nuestra generación se mostrará a la altura de la promesa que hay en cada joven cuando sepa ofrecerle espacio. Esto significa tutelar las condiciones materiales y espirituales para su pleno desarrollo; darle una base sólida sobre la que pueda construir su vida; garantizarle seguridad y educación para que llegue a ser lo que puede ser; transmitirle valores duraderos por los que valga la pena vivir; asegurarle un horizonte trascendente para su sed de auténtica felicidad y su creatividad en el bien; dejarle en herencia un mundo que corresponda a la medida de la vida humana; despertar en él las mejores potencialidades para ser protagonista de su propio porvenir, y corresponsable del destino de todos. Con estas actitudes, anticipamos hoy el futuro que entra por el ventanal de los jóvenes.

Al concluir, ruego a todos la gentileza de la atención y, si es posible, la empatía necesaria para establecer un diálogo entre amigos. En este momento, los brazos del Papa se alargan para abrazar a toda la nación brasileña, en el complejo de su riqueza humana, cultural y religiosa. Que desde la Amazonia hasta la pampa, desde las regiones áridas al Pantanal, desde los pequeños pueblos hasta las metrópolis, nadie se sienta excluido del afecto del Papa. Pasado mañana, si Dios quiere, tengo la intención de recordar a todos ante Nuestra Señora de Aparecida, invocando su maternal protección sobre sus hogares y familias. Y, ya desde ahora, los bendigo a todos. Gracias por la bienvenida.

CARDENAQ

Espero lío. Que acá dentro va a haber lío va a haber, que acá en Río va a haber lío va a haber, pero quiero lío en las diócesis, quiero que se salga afuera, quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalación, de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos, las parroquias, los colegios, las instituciones son para salir, sino salen se convierten en una ONG ¡y la Iglesia no puede ser una ONG!Que me perdonen los obispos y los curas, si alguno después le arma lío a ustedes, pero es el consejo. Gracias por lo que puedan hacer.

 

Miren, yo pienso que en este momento esta civilización mundial se pasó de 'rosca', se pasó de 'rosca', porque es tal el culto que ha hecho al dios dinero que estamos presenciando una filosofía y una praxis de exclusión de los dos polos de la vida que son las promesas de los pueblos.

Exclusión de los ancianos, por supuesto, porque uno podría pensar que podría haber una especie de eutanasia escondida es decir, no se cuida a los ancianos pero también está una eutanasia cultural. No se los deja hablar, no se los deja actuar. Exclusión de los jóvenes, el porcentaje que hay de jóvenes sin trabajo y sin empleo es muy alto y es una generación que no tiene la experiencia de la dignidad ganada por el trabajo, o sea esta civilización nos ha llevado a excluir dos puntas que son el futuro nuestro.

Entonces los jóvenes tienen que salir, tienen que hacerse valer, los jóvenes tienen que salir a luchar por los valores, a luchar por esos valores, y los viejos abran  la boca, los ancianos abran la boca y enséñennos, transmítannos la sabiduría de los pueblos.

En el pueblo argentino, yo se los pido de corazón a los ancianos, no claudiquen de ser la reserva cultural de nuestro  pueblo que transmite la justicia, que transmite la historia, que trasmite  los valores, que transmite la memoria de pueblo. Y ustedes, por favor,  no se metan contra los viejos, déjenlos hablar, escúchenlos y lleven adelante. Pero sepan, sepan que en este momento ustedes los jóvenes y los ancianos están condenados al mismo destino: exclusión. No se dejen excluir, ¿está claro? Por eso creo que tienen que trabajar.

Y la fe en Jesucristo no es broma, es algo muy serio. Es un escándalo que Dios haya venido a hacerse uno de nosotros, es un escándalo, y que haya muerto en la cruz, es un escándalo, el escándalo de la cruz. La cruz sigue siendo escándalo pero es el único camino seguro, el de la cruz, el de Jesús, la encarnación de Jesús.

Por favor, ¡no licúen la fe en Jesucristo!, hay licuado de naranja, hay licuado de manzana, hay licuado de banana pero, por favor, ¡no tomen licuado de fe!

¡La fe es entera, no se licúa, es la fe en Jesús!, es la fe en el hijo de Dios hecho hombre que me amó  y murió por mí.

Entonces hagan  lío, cuiden los extremos del pueblo que son los ancianos y los jóvenes, no se dejen excluir y que no excluyan a los ancianos, segundo, y no licúen la fe en Jesucristo.

Las bienaventuranzas. ¿Qué tenemos que hacer padre?, Mira lee las bienaventuranzas que te van a venir bien y si querés saber qué cosa práctica tienes que hacer, lee Mateo 25 que es el protocolo con el cual nos van juzgar. Con esas dos cosas tienen el programa de acción: las bienaventuranzas y Mateo 25 no necesitan leer otra cosa, se los pido de corazón.

EL SIGNIFICADO CRISTIANO DEL CALENDARIO

La Iglesia vive la liturgia a través de los diversos tiempos: adviento, navidad, cuaresma, pascua y tiempo ordinario. Pero, además, la Iglesia ha unido los meses y días a diversas devociones.

Los meses más significativos son: el mes de mayo dedicado a la Virgen María, el mes de Junio al Sagrado Corazón, el mes de Octubre al Santo Rosario y el mes de noviembre a los difuntos.

Algo similar ocurre con los días de la semana: Los jueves son día eucarístico, los viernes nos detenemos a considerar la Pasión del Señor, los sábados se fomenta la devoción mariana. El Domingo es el Día del Señor y, por eso, el Primer día de la semana.

Además, los Primeros Viernes de Mes se dedican al Sagrado Corazón de Jesús. Es un día muy significativo, ya que está bendecido por las Promesas del Corazón de Jesús.

EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

El catecismo explica a propósito del Corazón de Cristo:

"La oración de la Iglesia venera y honra al Corazón de Jesús, como invoca su Santísimo Nombre. Adora al Verbo encarnado y a su Corazón que, por amor a los hombres, se dejó traspasar por nuestros pecados." (Catecismo de la Iglesia Católica, 2669)

Y, prosigue:

"Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y a cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: "El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Ga 2, 20). Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (cf. Jn 19, 34), "es considerado como el principal indicador y símbolo...del amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres" (Catecismo de la Iglesia Católica, 478)

La difusión de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús se debe a santa Margarita de Alacoque a quien Jesús se le apareció con estas palabras: "Mira este corazón mío, que a pesar de consumirse en amor abrasador por los hombres, no recibe de los cristianos otra cosa que sacrilegio, desprecio, indiferencia e ingratitud, aún en el mismo sacramento de mi amor. Pero lo que traspasa mi Corazón más desgarradamente es que estos insultos los recibo de personas consagradas especialmente a mi servicio."

Por eso, en la Iglesia se ha fomentado la Confesión, la Comunión y la vela al Santísimo los Primeros Viernes de Mes. Ofreciendo al Señor corazones que reconocen y acogen su amor por los hombres.

Además, es un día donde tradicionalmente, los sacerdotes acuden a visitar a los enfermos, para atenderles espiritualmente.

VELA AL SANTÍSIMO

En nuestra parroquia, queremos promover el culto al Sagrado Corazón en los primeros viernes de mes, fomentando la oración ante el Santísimo Sacramento. Por eso, se expondrá el Stmo. Sacramento desde las 17:30 a las 19:30h. Y, después, de la Santa Misa.

Será un tiempo de compañía e intimidad con el Señor, para expresarle nuestras inquietudes y desafíos.

INTENCIONES: FAMILIA Y TRABAJO

Queremos introducir en el Corazón de Jesús dos grandes intenciones que afloran en muchos de nuestros feligreses y vecinos: la familia y el trabajo.

Cada primer viernes de mes, vamos a rezar por nuestras familias, por sus necesidades y dificultades; en especial, vamos a rezar por el trabajo, tan unido a la dignidad del hombre..

¡La vigilancia! Tres criterios, ¡eh! No confundir la verdad.

Jesús lucha contra el diablo: primer criterio.

Segundo criterio: quien no está con Jesús, está contra Jesús. No hay enseñanzas a medias.

Tercer criterio: la vigilancia de nuestro corazón, porque el demonio es astuto. ¡Nunca se le expulsa para siempre!Sólo lo será el último día».

papafranciscoenfermo

Si un cristiano "se convierte en discípulo de la ideología ha perdido la fe", lo dijo el Papa Francisco en la misa en la Casa de Santa Marta. El Obispo de Roma puso en guardia a los cristianos de la actitud de tener "la llave en el bolsillo y la puerta cerrada, y reiteró que si no hay oración, se abandona la fe y se cae en la ideología y en el moralismo".

"¡Ay de ustedes, doctores de la Ley, porque se han apoderado de la llave de la ciencia!" El Santo Padre desarrolló su homilía partiendo de la advertencia de Jesús de la que habla el Evangelio de hoy. El Papa actualizó esta advertencia. "Cuando vamos por la calle y nos encontramos una iglesia cerrada - dijo - sentimos algo extraño", porque "una iglesia que esté cerrada, no se entiende". "A veces," subrayó, "se nos dan explicaciones" que no son tales: "son pretextos, son justificaciones, pero la realidad es que la iglesia está cerrada y la gente que pasa no puede entrar". Y, peor aún, "el Señor que está dentro no puede salir". Hoy, agregó el Pontífice, Jesús habla de esta "imagen de la clausura", es "la imagen de los cristianos que tienen la llave, pero la ocultan, no abren la puerta". Peor aún, "se detienen en la puerta" y "no dejan entrar", y al hacerlo, "ni siquiera ellos entran". La "falta de testimonio cristiano - observó - hace esto" y "cuando ese cristiano es un sacerdote, un obispo o un Papa es peor". Pero, se preguntó Francisco, ¿cómo es que un "cristiano cae en esta actitud de llave en el bolsillo y puerta cerrada?".

"La fe pasa, por así decirlo, por un alambique y se convierte en ideología. Y la ideología no convoca. En las ideologías no está Jesús: su ternura, su amor, su docilidad. Y las ideologías son rígidas, siempre. Ideologías de todo tipo: rígidas. Y cuando un cristiano se convierte en discípulo de la ideología, ha perdido la fe: no es más un discípulo de Jesús, es un discípulo de esta actitud de pensamiento, de esto... Y por esto Jesús les dice: 'Ustedes se han llevado la llave de la ciencia'. El conocimiento de Jesús es transformado en un conocimiento ideológico e incluso moralista, porque estos cerraban la puerta con tantas prescripciones".

Jesús nos lo dijo, continuó el Papa: "Ustedes cargan sobre los hombros de la gente tantas cosas, pero sólo una es necesaria". Y esto es el proceso "espiritual, mental" de los que quieren la llave en el bolsillo y la puerta cerrada:

"La fe se convierte en ideología y la ideología asusta, la ideología ahuyenta a la gente, aleja, aleja a la gente y aleja a la Iglesia de la gente. Es una enfermedad grave, la de los cristianos ideológicos. Es una enfermedad, pero no es nueva, ¿eh? Ya el apóstol Juan en su primera carta, hablaba de esto. Los cristianos que pierden la fe y prefieren las ideologías. Su actitud es: volverse rígidos, moralistas, especialistas en ética, pero sin bondad. La pregunta puede ser ésta, ¿no? ¿Por qué un cristiano puede volverse así? ¿Qué sucede en el corazón de aquel cristiano, de aquel sacerdote, de aquel obispo, de aquel Papa, que se vuelve así? Simplemente una cosa: aquel cristiano no ora. Y si no hay oración, tu siempre cierras la puerta".

"La llave que abre la puerta a la fe - anotó el Papa- es la oración". Y advirtió: "Cuando un cristiano no ora sucede esto. Y su testimonio es un testimonio soberbio". "El que no ora es un soberbio, es un orgulloso, es uno seguro de sí mismo. No es humilde. Busca la propia promoción". En cambio, afirmó, "cuando un cristiano ora, no se aleja de la fe, habla con Jesús". Y, puntualizó "digo orar, no digo decir oraciones, porque estos maestros de la ley decían tantas oraciones" para hacerse ver. En cambio, Jesús dice: " Cuando ores, entra en tu habitación y ora al Padre en secreto, de corazón a corazón". "Una cosa - dijo el Papa - es orar, y otra cosa es decir oraciones".

"Estos no oran, abandonan la fe y la transforman en ideología moralista, la casuística, sin Jesús. Y cuando un profeta o un buen cristiano los reprende, hacen lo mismo que hicieron con Jesús: 'Cuando salió de allí, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo, exigiéndole respuesta sobre muchas cosas y tendiéndole trampas -son insidiosos- para sorprenderlo en alguna afirmación'. Ellos no son transparentes. Pobrecitos, son gente manchada por la soberbia. Pidamos al Señor la gracia, primero: de no dejar de orar, para no perder la fe: permanecer humildes, y así no nos cerraremos, gente que cierra el camino al Señor"

La Iglesia recomienda la oración en favor de los difuntos y también las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia para ayudarlos a hacer más corto el periodo de purificación y puedan llegar a ver a Dios. "No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos".

Por los padres difuntos

Oremos: Oh, Dios que nos mandaste honrar al padre y a la madre, apiádate clemente de las almas de nuestros padres, y perdónales sus pecados; y haz que los veamos en el gozo de la eterna caridad. Por nuestro Señor Jesucristo.

R. Amén.

Por todos los fieles difuntos

Oremos: Oh Dios, Creador y Redentor de todos los fieles, concede a las almas de tus siervos y siervas el perdón de todos los pecados, para que consigan por nuestras piadosas suplicas la indulgencia que siempre desearon. Por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amén.

INDULGENCIAS

Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que, el día en que se celebra la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos, visiten piadosamente una iglesia u oratorio. En esta piadosa visita, se debe rezar un Padrenuestro y Credo.

Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que visiten piadosamente un cementerio (aunque sea mentalmente) y que oren por los difuntos entre el 1 y el 8 de noviembre.

Para ganar una indulgencia plenaria, además de querer evitar cualquier pecado mortal o venial, hace falta cumplir tres condiciones:

-Confesión sacramental

-Comunión Eucarística y

-Oración por las intenciones del Papa.

papafranciscoenfermo

 Con motivo del nuevo Plan Diocesano de Pastoral, se nos invita a reflexionar en la parroquia como casa de comunión, de caridad, de la Palabra y casa siempre abierta.

La imagen de la casa y del hogar es muy sugestiva, ya que nos habla de familia, de confianza, de ayuda mutua, de protección.

Aprovechamos esta reflexión, para presentar algunas indicaciones del Papa al respecto:

-LA IGLESIA, HOSPITAL DE CAMPAÑA:

«Veo a la Iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto. Curar heridas, curar heridas... Y hay que comenzar por lo más elemental».

Esta idea pone en relieve la dimensión caritativa de la Iglesia en nuestro tiempo: saber atender, recoger y consolar a los heridos.

-BASTA DE MURMURAR:

"No sabéis el mal que hace a la Iglesia, a las parroquias, a las comunidades la murmuración: hace daño, la murmuración hiere. Pero un cristiano... antes de murmurar debe morderse la lengua. ¿Sí o no? ¡Debe morderse la lengua! Eso le hará bien porque la lengua se hincha y así no puede hablar y no puede murmurar"

Evitar la crítica y la murmuración es un buen modo de cuidar la comunión en la parroquia, en la familia y en cualquier realidad humana.

-NO IDEOLOGIZAR EL EVANGELIO:

"Si no hay oración, se abandona la fe y se cae en la ideología y en el moralismo... La fe se convierte en ideología y la ideología asusta, la ideología ahuyenta a la gente, aleja, aleja a la gente y aleja a la Iglesia de la gente. Es una enfermedad grave, la de los cristianos ideológicos... Los cristianos que pierden la fe y prefieren las ideologías. Su actitud es: volverse rígidos, moralistas, especialistas en ética, pero sin bondad."

Con fuerza, el Papa ha insistido en el peligro de deformar el Evangelio a base de ideologización.

-LA IGLESIA SIEMPRE ABIERTA:

"Una iglesia que esté cerrada, no se entiende...y la gente que pasa no puede entrar...y el Señor que está dentro no puede salir".

En más de una ocasión, el Papa Francisco ha insistido en que prefiere una Iglesia accidentada a una Iglesia enferma.

-CONFESARNOS PECADORES:

«Algunos dicen: 'Ah, yo me confieso con Dios'. Esto es fácil, es como confesarte por e-mail, ¿no? Dios está allá, lejos, yo le digo las cosas y no hay un cara a cara. Pablo confiesa su debilidad a los hermanos, cara a cara. Otros dicen: 'No, yo me confieso', pero se confiesan de tantas cosas etéreas, tan en el aire, que no concretan nada. Esto es lo mismo que no hacerlo. Confesar nuestros propios pecados no es ir a un sillón del psiquiatra, ni ir a una sala de tortura: es decir al Señor: 'Señor, soy un pecador', pero decirlo a través del hermano, para que esta afirmación sea eficaz. 'Y soy un pecador por esto, por esto y por esto».

El Papa ha advertido en más de una ocasión del peligro del puritanismo, de no reconocerse necesitado y pecador. De ahí, la necesidad del perdón.

RatzingerJovenLa Bienaventuranzas son el centro del Sermón de la Montaña, recogido por varios evangelistas. A continuación, presentamos este programa de vida cristiano y una explicación de Benedicto XVI-

"Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo:

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Bienaventurados los mansos ,porque ellos poseerán en herencia la tierra.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.

Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros."

Explicaba el Papa Benedicto XVI en el primer volumen de Jesús de Nazareth :"Cada una de las afirmaciones de las Bienaventuranzas nacen de la mirada dirigida a los discípulos; describen, por así decirlo, su situación fáctica: son pobres, están hambrientos, lloran, son odiados y perseguidos (cf. Lc 6, 20ss)"

Y proseguía: "Las paradojas que Jesús presenta en las Bienaventuranzas expresan la auténtica situación del creyente en el mundo, tal como las ha descrito Pablo repetidas veces a la luz de su experiencia de vida y sufrimiento como apóstol: «Somos los impostores que dicen la verdad, los desconocidos conocidos de sobra, los moribundos que están bien vivos, los sentenciados nunca ajusticiados, los afligidos siempre alegres, los pobres que enriquecen a muchos, los necesitados que todo lo poseen» (2 Co 6, 8-10). «Nos aprietan por todos los lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados pero no abandonados; nos derriban pero no nos rematan.» (2 Co 4, 8-10). Lo que en las Bienaventuranzas del Evangelio de Lucas es consuelo y promesa, en Pablo es experiencia viva del Apóstol. Se siente «el último», como un condenado a muerte y convertido en espectáculo para el mundo, sin patria, insultado, denostado (cf. 1 Co 4, 9-13). Y a pesar de todo experimenta una alegría sin límites; precisamente como quien se ha entregado, quien se ha dado a sí mismo para llevar a Cristo a los hombres, experimenta la íntima relación entre cruz y resurrección: estamos expuestos a la muerte «para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo» (2 Co 4,11).

cristorey"Es preciso que Él reine"

Para adentrarnos en esta fiesta, proponemos unas palabras del Papa Francisco a próposito de la realeza de Cristo en la consideración de la entrada de Jesús en Jerusalén:

"¿Qué tipo de rey es Jesús? Mirémoslo: montado en un pollino, no tiene una corte que lo sigue, no está rodeado por un ejército, símbolo de fuerza. Quien lo acoge es gente humilde, sencilla, que tiene el sentido de ver en Jesús algo más; tiene ese sentido de la fe, que dice: Éste es el Salvador.

Jesús no entra en la Ciudad Santa para recibir los honores reservados a los reyes de la tierra, a quien tiene poder, a quien domina; entra para ser azotado, insultado y ultrajado...; entra para recibir una corona de espinas, una caña, un manto de púrpura: su realeza será objeto de burla; entra para subir al Calvario cargando un madero. Y, entonces, he aquí la segunda palabra: cruz. Jesús entra en Jerusalén para morir en la cruz. Y es precisamente aquí donde resplandece su ser rey según Dios: su trono regio es el madero de la cruz.

 

Pienso en lo que decía Benedicto XVI a los Cardenales: Vosotros sois príncipes, pero de un rey crucificado. Ese es el trono de Jesús. Jesús toma sobre sí... ¿Por qué la cruz? Porque Jesús toma sobre sí el mal, la suciedad, el pecado del mundo, también el nuestro, el de todos nosotros, y lo lava, lo lava con su sangre, con la misericordia, con el amor de Dios. Miremos a nuestro alrededor: ¡cuántas heridas inflige el mal a la humanidad! Guerras, violencias, conflictos económicos que se abaten sobre los más débiles, la sed de dinero, que nadie puede llevárselo consigo, lo debe dejar. Mi abuela nos decía a los niños: El sudario no tiene bolsillos. Amor al dinero, al poder, la corrupción, las divisiones, los crímenes contra la vida humana y contra la creación. Y también –cada uno lo sabe y lo conoce– nuestros pecados personales: las faltas de amor y de respeto a Dios, al prójimo y a toda la creación. Y Jesús en la cruz siente todo el peso del mal, y con la fuerza del amor de Dios lo vence, lo derrota en su resurrección. Este es el bien que Jesús nos hace a todos en el trono de la cruz. La cruz de Cristo, abrazada con amor, nunca conduce a la tristeza, sino a la alegría, a la alegría de ser salvados y de hacer un poquito eso que ha hecho él aquel día de su muerte." (Papa Francisco)