Fortalezcan sus corazones (St 5,8)

 

Francisco recuerda en su mensaje para la Cuaresma que para la Iglesia este es un período de conversión. Advierte contra el peligro de la indiferencia que acecha a quienes viven materialmente bien y propone una solución: educar el corazón en misericordia. "Un corazón pobre que conoce sus propias miserias y se gasta por el otro”

Todos los Viernes de Cuaresma tendremos el rezo del Via Crucis a las 18:45h. en la Iglesia. 

El Vía Crucis o Camino a la Cruz es una de las más antiguas devociones practicadas por los Católicos en todo el mundo.  Consiste en acompañar a Jesús en su Pasión y Muerte, en sus horas finales, repasando 14 momentos (las 14 Estaciones del Vía Crucis) desde que fue condenado a muerte hasta su sepultura.

Más recientemente a veces se suele agregar una nueva 15ª Estación:  la Resurrección del Señor, en consideración a que si Cristo no resucitó, vana sería nuestra Fe (1 Cor 15, 14).

El Vía Crucis se reza de pie, y en algunos momentos de rodillas.  Debe hacerse caminando, deteniéndose en cada estación, para recordar el camino de Jesús al Calvario.  Es por eso que las imágenes de la representación del Vía Crucis están en la pared, alrededor del templo.  Si se reza en casa, ayuda tener en la mano imágenes de la Pasión y Muerte del Señor, para que puedas recordar e imaginar su dolor.

Este miércoles 18 de febrero, comenzamos la cuaresma. En todas las misas se impondrá la ceniza y a las 17:30h tendremos una celebración para todos los niños y jóvenes de la parroquia.

-El ayuno y la abstinencia: El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

Fomentar la conversión del corazón, especialmente durante este tiempo

 Comienza la Cuaresma, tiempo de penitencia y de renovación interior para preparar la Pascua del Señor. La liturgia de la Iglesia nos invita sin cesar a purificar nuestra alma y a recomenzar de nuevo.

 Dice el Señor Todopoderoso: Convertíos a mí de todo corazón: con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones, no las vestiduras, convertíos al Señor Dios nuestro, porque es compasivo y misericordioso..., leemos en la Primera lectura de la Misa de hoy. Y, en el momento de la imposición de la ceniza sobre nuestras cabezas, el sacerdote nos recuerda las palabras del Génesis, después del pecado original: Memento homo, quia pulvis es... Acuérdate, hombre, de que eres polvo y en polvo te has de convertir.

A) Busca un momento y lugar adecuados.—  Por intensa que sea tu jornada, siempre encontrarás un remanso para evadirte unos minutos ---¿diez, quince?--- y recogerte en una habitación más o menos tranquila, lejos de la televisión y el teléfono. Ten a la vista alguna imagen piadosa ---un crucifijo, un cuadro de Nuestra Señora---, y llévate el Evangelio u otro texto para meditar, y quizá una libreta donde apuntar ideas y propósitos.

 

B) Ponte en presencia de Dios.— Aparta pensamientos vanos e inoportunos y busca dentro de ti a Nuestro Señor. Para conseguirlo recita piadosamente alguna oración vocal.

san pio XPresentamos algunos fragmentos del Catecismo Mayor de San Pio X a próposito del Adviento y la Navidad.

¿Porqué se llaman ADVIENTO las cuatro semanas que preceden a la fiesta de Navidad?

Las cuatro semanas que preceden a la fiesta de Navidad se llaman Adviento, que quiere decir advenimiento o venida, porque en este tiempo la Iglesia se dispone a celebrar dignamente la memoria de la primera venida de Jesucristo a este mundo con su nacimiento temporal.

¿Qué propone la santa Iglesia a nuestra consideración en el Adviento?

La santa Iglesia en el Adviento propone a nuestra consideración cuatro cosas: 1.ª, las promesas que Dios había hecho de enviar al Mesías para nuestra salvación; 2.ª, los deseos de los antiguos Padres que suspiraban por su venida; 3.ª, la predicación de San Juan Bautista, que preparaba al pueblo para recibirle exhortando a penitencia; 4.ª, la última venida de Jesucristo en gloria a juzgar a vivos y muertos.

 

Como ya saben, la parroquia tiene un gran reto para los próximos años: los locales parroquiales. Necesitamos un lugar adecuado para las personas que acuden a Caritas, para los niños y jóvenes de catequesis y para las diversos grupos parroquiales. Por eso, ya en la toma de posesión de Mn. Joaquín como párroco, nos invito a rezar por esta intención.

Ciertamente, se han dado pasos para dicha solución y por eso hemos de seguir encomendando las gestiones. El proyecto de la nueva sacristía parece avanzado, pero aún faltan los permisos correspondientes. Respecto a la ubicación de las aulas, también ya hay una posible solución con el alquiler de un patio interior, aunque está el gran obstáculo del acceso a dicho lugar.

Además, como ocurre en las cosas de la Iglesia, en el camino también se encuentran obstáculos y dificultades. Por este motivo, desde la parroquia queremos invitar a todos a rezar por dicha intención y, además, ofrecer un pequeño sacrificio por la misma.

virgen del carmen

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!,que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benigna mente. Amén

San Bernardo de Claraval.

 

Queremos encomendarle a la Virgen del Carmen está gestión a través del rezo del "Acordaos" y también a través del rezo del Santo Rosario. Ella verdaderamente es nuestra Madre y nos asegura su custodia y protección.

niño de pragaORACIÓN AL NIÑO JESÚS DE PRAGA

"Yo quisiera Señor recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos"

Oración de origen escolapio

Queremos también que los niños se asocien en esta campaña a través de la devoción al Niño Jesús de Praga, a través de la oración de la Comunión Espiritual.

UN SACRIFICIO: EL SILENCIO EN EL TEMPLO

Hemos pensado en ofrecer un pequeño sacrificio por la misma intención. En este caso, podemos ofrecer algo pequeño pero que nos cuesta: saber guardar el silencio en el templo.

No olvidemos el bien que nos hace el silencio, ya que "Dios es amigo del silencio" y "Dios habla en el silencio del corazón".

franciscoEste miércoles 13 de marzo de 2013 por la tarde ha sido elegido el Cardenal Bergoglio como Sucesor de San Pedro y ha tomado el nombre de Francisco I.

Jorge María Bergoglio, Francisco I, nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936 en el seno de una familia modesta de la capital argentin. Hijo de un trabajador ferroviario de origen piamontés y de una ama de casa. A los 22 años ingresó en la Compañía de Jesús. Fue ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969. Fue consagrado obispo titular de Auca el 20 de mayo de 1992, pasando a ser uno de los cuatro obispos auxiliares de Buenos Aires. El 28 de febrero de 1988 tomó posesión de la archidiócesis de Buenos Aires. Durante el consistorio del 21 de febrero de 2001, el Beato Juan Pablo II, Papa, lo creó cardenal con el título de san Roberto Belarmino

Rezamos ya por su persona e intenciones.

A continuación presentamos una homilía del entonces Cardena Bergoglio en la Misa Crismal en su diócesis de Buenos Aires en el 2009:

"1. El Señor entra una vez más en la Sinagoga de Nazareth y con el señorío sereno que lo caracteriza define la verdad de su misión: "Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír". Se presenta como ungido y enviado: "El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres ..." Ungido y enviado, ungido para ungir. Esta realeza ha querido participarla con nosotros y hoy celebramos la Eucaristía, la Memoria de su Pasión y Resurrección, reconociéndonos ungidos y enviados, ungidos para ungir.

En la Consagración del Crisma pediremos a Dios Padre Todopoderoso que se digne bendecir y santificar el ungüento –mezcla de aceite y perfume- para que aquellos cuyos cuerpos van a ser ungidos con él "sientan interiormente la unción de la bondad divina".

2.
La unción de la bondad divina... Cuando somos ungidos, en el Bautismo, en la Confirmación y en el Sacerdocio, lo que el Espíritu nos hace sentir y gustar en nuestra propia carne es la caricia de la bondad del Padre rico en Misericordia y de Jesucristo su Hijo, nuestro Buen Pastor y Amigo.

Al serungidos por esta Bondad nos convertimos en ungidores. Somos ungidos para ungir. Ungidos para ungir al pueblo fiel de Dios. Ungidos para hacer sentir la Bondad y la Ternura de Dios a toda persona que viene a este mundo, a todos los hombres que ama el Señor... Ya que el Padre no quiere que se pierda ─ que se quede sin sentir su Bondad ─ ni uno solo de sus pequeñitos.

La fuerza del Espíritu Santo, con la que fueron ungidos los sacerdotes, los reyes, los profetas y los mártires, no es otra fuerza que la de la Bondad. Bondad pobre en poder tal como lo concibe el mundo, pero todopoderosa para el que cree en la Cruz de Cristo, que es "una necedad para los que se pierden; pero para los que se salvan - para nosotros - es fuerza de Dios" (1 Cor 1, 18).

3.Este bálsamo de la Bondad divina no es para que lo enterremos, como el que enterró su denario, ni para que lo guardemos enfrascado. Los frascos que serán bendecidos son para distribuirlos en todas las iglesias, en todos los crismeros de cada uno de los curas para salir a tocar la carne vulnerable del pueblo fiel de Dios, que necesita el bálsamo de la bondad divina para continuar su duro peregrinar por esta vida. Roto el frasco del óleo perfumado, como roto quedó el frasco de perfume de nardo con que María ungió los pies de Jesús, el perfume de la Bondad de Dios debe alcanzar con su caricia y su fragancia a todo el pueblo de Dios (que se llene "toda la casa con el olor del perfume" como dice Juan), comenzando por los más pequeños y frágiles, que tanto lo anhelan, hasta alcanzar a todos. Somos ungidos para ungir con esta bondad a nuestra ciudad, de las mil maneras que lo necesita, que lo exige y que lo anhela.

4. El espacio físico de nuestra ciudad necesita ser ungido como se ungen las Iglesias nuevas y los altares. Nuestra ciudad necesita ser ungida allí donde la bondad se vive naturalmente, en sus casas de familia, en sus escuelas, en los hospitales maternales, donde la vida nueva empieza y también en los que la vida sufre y termina. Necesita ser ungida para que esa bondad se consolide y se expanda en nuestra sociedad.

Nuestra ciudad también necesita ser ungida en los lugares donde la bondad está en lucha, en esos espacios que a veces son tierra de nadie y pasan a ser ocupados por elinterés egoísta. Me refiero a los espacios de injusticia social y económica, en los que la bondad ─ el bien común ─ debe reinar. Este deseo lo tenemos todos, está escrito como ley natural en el corazón de todo hombre y de toda mujer.

Pero también y de manera especial, nuestra ciudad necesita ser ungida en los lugares donde se concentra el mal: la agresión y la violencia, el descontrol y la corrupción, lamentira y el robo.

Nuestra ciudad necesita ser ungida en todos sus habitantes. Signados nuestros niños con la pertenencia a Cristo, signados nuestros jóvenes con el sello del Espíritu, sello que anhelan inconscientemente en todos sus tatuajes, esas marcas que no sacian la sed de identidad profunda que ellos tienen. Nuestros jóvenes anhelan más que la vida ese sello del Espíritu que hace que se vuelva visible el Nombre de Cristo que está sellado en su corazón de carne y que busca mil maneras de manifestarse. Necesitan y reclaman a gritos que alguien los unja y les revele que pertenecen a Cristo, que sus dueños no son ni la marihuana, ni el paco, ni la cerveza, sino que es Cristo su Señor, el que los puede convocar y plenificar, misionar y acompañar.

5. Nuestro pueblo necesita sacerdotes ungidores, sacerdotes que sepan salir de su autocomplacencia y eficientismo y se den con simples gestos de bondad. Sacerdotes salidores que saben aproximarse al otro, acoger cordialmente, darse tiempo para hacer sentir a la gente que Dios tiene tiempo para ellos, ganas de atenderlos, de bendecirlos, de perdonarlos y de sanarlos.

Sacerdotes que ungen sin mesianismos ni funcionalismos. Sacerdotes que no guardan el frasco sin romper. Sacerdotes salidores y que están cerca del Sagrario, que vuelven al Sagrario para cargar de aceite sus lámparas antes de volver a salir.

6. ¿Cuál es la señal de que no se ha acabado el aceite, de que no se ha secado la unción que recibimos? El óleo con que fue ungido Jesús es óleo de alegría. La señal de que nuestro corazón reboza de aceite perfumado es la alegría espiritual. La alegría mansa que se experimenta luego de haberse desgastado con bondad y no por imagen (autocomplacencia) o por deber (el eficientismo del dios gestión). Esa alegría mezclada con el cansancio del Cristo de la paciencia, del Cristo bueno, que se compadece de sus ovejitas que andan sin pastor y se queda enseñándoles largo rato.

La bondad cansa pero no agota, cansa porque es trabajadora y requiere repetición de gestos personales, esos que pide con insistencia nuestro pueblo fiel: que le bauticemos a sus bebés, que le unjamos a sus enfermos, que le demos la bendición a sus cosas, a sus estampitas y a sus botellitas de agua, que visitemos sus casas yescuchemos sus confesiones, que les demos la comunión... La unción hace que los pequeños gestos de bondad sacerdotal estén cargados de alegría y de eficaciaapostólica. Al fin y al cabo, el poder y la fuerza salvadora de Jesús se encarnó y arraigó en gestos de bondad muy sencillos: bendecir el pan, imponer las manos y tocar a los enfermos, enseñarle a los humildes las parábolas de la bondad del Padre misericordioso...

7. En este día renovamos nuestra unción sacerdotal. Sintamos sobre nosotros la mano del Señor que nos unge una vez más. Sintamos la fuerza y la ternura de su miradaque nuevamente nos llama a seguirlo de cerca. Y, como niños, le pedimos a nuestra Madre, la Virgen, que nos dé la gracia de reconocernos ungidos como ella, por la mirada bondadosa del Padre, mirados en nuestra pequeñez, para poderver también y ungir con bondad y misericordia a los pequeños de nuestro pueblo fiel."